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LA DOCTRINA DEL PARDISMO

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LA DOCTRINA DEL PARDISMO
El Pardismo es una filosofía de vida que compara a la ciencia con la religión, encontrando puntos de unión y desunión entre ellas. Considera que existe una razón religiosa en la ciencia, y una razón científica en la religión, pero es la filosofía el camino que da la razón para acercarse a nuestra verdad.
Todas las religiones, en sus distintos tipos, tienen un factor común que es la adoración al Dios en el cual se cree. Los Griegos creían en distintos dioses y les rendían culto para obtener beneficios o protección. En cambio, el Judaísmo, el Cristianismo y el Islam, creen en un sólo Dios todo poderoso, creador del universo, al que consideran Justo y de infinita bondad, al que también les rinden culto por las mismas razones que los griegos.
El Pardismo se diferencia de las religiones, ya que no se basa en una creencia sino en una deducción que sostiene la existencia del “Universototal”, y este es el soporte que contiene a todos los universos posibles. Nuestro universo, y nuestra realidad, es sólo una de sus manifestaciones.
La física cuántica justifica los “Multiversos” y la existencia de energía oscura, que ocuparía el llamado espacio que antes se consideraba vacio. Esto justifica una de las leyes de Pardo dice: “La nada no existe siempre hay algo”.
La primera ley de Pardo dice:  "Todo el universo de nuestra realidad está absolutamente programado" , no existe el azar en su dinámica, por lo que no existe el libre albedrío, lo que determina que nuestras decisiones están programadas, y que el hombre cree hacer su destino, cuando éste ya está escrito.
En el programa del universo todo tarde o temprano termina por destruirse, por lo que el Pardismo determina que “Dios” es el creador del “Mal”, lo que en los seres vivos se traduce en dolor, sufrimiento y muerte. “Dios construye para poder destruir
El Mal no es la ausencia del Bien. Tampoco el frio es la ausencia del calor, ni la oscuridad la ausencia de la luz, como lo decia Albert Einstein de niño. Por ejemplo nustra oscuridad puede estar llena de luz infraroja, que al no verla suponemos oscuridad. El frio es energía, ya que el agua al congelarse destruye su entorno. El Mal es exactamente la fuerza opositora del Bien, y es el ingrediente para la vida. "La vida se alimenta de la vida misma". 
El Dios, o los Dioses, que presentan las religiones en sus distintos tipos son inexistentes. Los Dioses griegos son una mitología, como lo es el Dios Biblico.
La religión es sólo una creencia considerada como una verdad absoluta. La ciencia en cambio, explica fenómenos de nuestra realidad. Pero no puede describir la realidad total, verdadera o absoluta, porque sólo conocemos la nuestra, por lo tanto entramos entonces en un conflicto filosófico. En estas condiciones se nos presentan tres únicos estados: Nuestra realidad. La realidad absoluta, y nuestros propios sueños.
No podemos encontrar diferencias en nuestra propia realidad y la absoluta, porque sólo conocemos una, la nuestra. Pero sí podemos encontrar diferencias entre nuestra realidad y nuestros sueños.
La diferencia entre nuestra realidad y nuestros sueños son las leyes que los rigen, en nuestra realidad las leyes son fijas e invariables. En nuestros sueños las leyes son variables, por ejemplo, podemos infringir la ley de gravedad y volar libremente, nuestros sueños nos liberan de las leyes físicas.
Nuestra realidad está en nuestra consciencia. La religión acepta como verdad la creencia. La ciencia acepta como verdad lo que determinan las leyes físicas. El Pardismo acepta como verdad lo que puede demostrarse, y lo que impresiona nuestros sentidos, así como un niño debe tocar lo que ve para confirmarlo, y los científicos realizan experimentos para confirman sus leyes.
Hay una diferencia fundamental entre nuestros sentimientos y nuestros sentidos.
El poder del sentimiento nos hace sentir que estamos vivos, y es nuestra esencia. Nuestros sentidos nos relacionan con el medio, son simplemente sensores.
Podemos sentir frio sin que la temperatura sea muy baja, no nos engaña nuestro sentido sino nuestro cerebro. Podemos ver lo que no existe porque nuestro cerebro nos engaña. Podemos sentir miedo sin que exista una amenaza
Existen los Pardistas que lo profesan, los antipardistas que profesan lo contrario, o no están de acuerdo, y los diapardistas que son indiferentes, que están de acuerdo en algo y en desacuerdo en parte.
Los Judíos creen en Dios justo de premios y castigos.
Los Cristianos creen en Dios de infinita bondad.
Los Pardistas creen en Dios Malo.
Los Satánicos creen en Satanás y lo adoran, porque adoran el mal, y odian a Dios al que suponen bueno.
Los Pardistas no aman a Dios, lo odian, porque saben que Dios es el creador del mal.
Los Pardistas no ponen la otra mejilla, la retiran de la agresión.
Los Pardistas tiran la primera piedra si es justo o necesario, porque son pecadores como los Judios y Cristianos, pero no culpables porque saben que el culpable del pecado es de Dios. Aún así la responsabilidad no puede evitarse, porque carga con ella quién es el ejecutor del pecado con el mal que ocasione.
El Pardismo no predica ni inculca su creencia, sólo la explican para quien quiera saberlas.
Tarde o temprano todos son Pardistas, porque en algún momento odiarán a Dios.
No todos los que dicen ser Cristianos saben que Jesucristo no vino a traer la paz, sino la espada.
Los Pardistas verdaderos saben que Jesucristo vino a traer la espada, el sacrificio, el dolor y la muerte, porque Jesucristo es el hijo de Satán.
Los Pardistas no cortan su mano si los ofende, curan su error.
Los Pardistas no obligan el amor al prójimo, pero sí el respeto, la comprensión, y la ayuda a quien imperiosamente necesite.
Los Pardistas no perdonan, no olvidan, ni castigan, sólo se defienden de agresiones. Aceptan los errores casuales pero no los sistemáticos. Aceptan su culpa cuando son justamente juzgados.

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